La mayor cantidad de polos negros juntos que he visto en mi vida (foto de @domeneus)
El primer baquetazo en la tarola de Lars me reventó el pecho. Carajo, y eso que recién estaban probando micrófonos. Ya había tocado Necropsya bastante bien pero la gente a mi alrededor se quejaba del bajo volumen de los equipos y la diminutez de las pantallas que habían hasta ese momento. Mientras los plomos cambiaban la batería de Lars Ulrich por la de Paul Pinto (Necropsya) y no sé quién el sonido, la gente de las tribunas y la cancha habían empezado a calentarse con olas y la cuenta regresiva. Se suponía que Metallica iba a salir a las 9 pero nos hicieron esperar. Mientras, un infeliz que controlaba el sonido nos ponía un repertorio de canciones de Guns N Roses, Creep, Korn y hasta Limp Bizkit.
Así empezó todo.
El video de “The good, the bad and the ugly” con el que suelen empezar los conciertos se proyectó en la pantalla (ya me vieran a mi maldiciendo por el tamaño de la pantallita, pensaba que Coqui nos había estafado), mientras empezaba a sonar “Ecstasy of Gold”. Los metaleros empezaban a empujarse hasta el delirio y los insultos a todos los imbéciles que portabamos camaritas comenzaban. Inmediatamente después, me tragué mis palabras, mis insultos a Metallica por sus discos adefesieros de los 90, mis insultos a Lars por Napster y también me tragué un par de codazos propios de la emoción de toda la Metal Militia porque empezaron con Creeping Death (Ride the Lightning, 1984) y el cacharrazo de Lars Ulrich fue lo primero que vi en la pantalla más alucinante que jamás he visto.
No puedo negar que cuando tocaron “For whom the bell tolls” extrañé el sonido del bajo de Cliff Burton pero, bueno, Trujillo no lo hizo mal y Kirk sacando esos solos destrozó la ilusión para hacerla tangible. Con ese par de canciones todos los banggers reunidos ya estaban hechos pedazos pero todos queríamos aún más. Los 4 jinetes destrozaron a la masa con Fade to black y Harvester of Sorrow en la primera parte del concierto.
Lo que siguió fueron 4 canciones del Death Magnetic que, debo reconocer, no me las sabía. Tocaron bastante bien, aunque no me emocionaron mucho. “Vamos a pasarla mostro ¿están listos? ¿do you want heavy? Metallica gives you heavy” fue lo que dijo James antes de seguir demoliendo nuestros cuerpos (y cuellos, ay, qué dolor) con “Sad but true“.
La explosión de la gente había bajado un poco (como suele suceder con todas las canciones nuevas), hasta que después de un momento de silencio, los fuegos que comenzaron con “Fuel” estallaron y sentí esa mezcla de calor humano con fuego. No quiero ni imaginar cómo se quemaron los de adelante, o si lo sintieron después de tanta emoción. One, Master of Puppets y Battery. Carajo, nadie nos ha regalado tanta descarga en tan pocos minutos. Mi amigo casi se rompe (de nuevo) el pie por la brutalidad del mosh.
Lo que vino a continuación fue el retorno a los buenos años, con un sorpresón que fue “Am I evil?”. Nothing else matters, Enter Sandman, Frayed end of Sanity y Blackened. Cuando iba en el micro a San Marcos, le confesé a mi amigo que no estaba muy emocionado por el concierto, a diferencia del de Iron Maiden, porque James no cantaba como antes y Robert Trujillo no me vacilaba. Y sí, es cierto, pero, carajo, qué bien sonaron ayer y qué rico tembló ese estadio.
El cierre no pudo ser mejor con James bajando del escenario para cantar Seek & Destroy (Kill´em all) con la gente de la zona M. Bueno, para eso pagan tanto.
Aunque debo decir que quería que milagrosamente toquen Hit the lights, The four horsemen, Jump in the fire y Whiplash. Y pensar que en mis años de punk odiaba a Metallica.
Otras crónicas:
Musuk: ¿Vieron la foto de la portada de El Comercio de hoy? Sí, de este tío.
Luis Alberto: Demolidos por Metallica.
Fidel Gutiérrez: Metallica renovó en Lima su estatus de leyenda viva del rock.
Rafael Valdizán: ¡Látigo de fuego!
Óscar Soto: Metallica destruyó Lima.
Alejandra Costa: Cabalgando hacia los cuatro jinetes.
Luis Davelois: El concierto no fue lo suficientemente bueno.
Youtube: El usuario con los videos más claros es Martinmortality.
Quik: Creo que el concierto completo está acá.
Anti-Metallica: Metallica, esa banda de rednecks.
Que diría Lars si supiera que todo este manchón de gente se ha bajado su último disco por Rapidshare.
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